Autorretrato

27 08 2010

Autorretrato

Últimamente he conocido a mucha gente… bueno, lo que es “conocer”, pues no. No me he llegado a sumergir tanto en lso pensamientos de esas personas como para llegar a decir que las conozco, pero si he tenido ratos de plática y debraye con ellas. A veces esas pláticas son con propósitos no tan altruistas (chequen mis eufemismos!), otras veces simplemente dan ganas de platicar con alguien desconocido.

Curiosamente, es durante esas pláticas donde me llego a conocer mejor a mí mismo. El describirse a sí mismo (ustedes saben… que te preguntán lo que te gusta, lo que no, y demás preguntas propias del foreplay, por llamarlo de alguna manera), aunque no es lo mío, sirve de introspección, lo cual nos lleva a reflexionar con un poco menos de subjetividad nuestro comportamiento.

La máscara del gordito risueño de lentes no siempre alcanza a cubrir la carota que tengo, y hay ocasiones (como ayer) en que mi mente pide un desagüe emocional. El gatillo puede ser de lo mas simple, y la razón de lo mas absurda, pero el efecto es garrafal: paz mental… al menos hasta que el ciclo se repita.

Y es que muchas personas no pueden visualizarme en ése estado (mis habilidades histriónicas sueles ser subestimadas) pero creo que no es tan difícil de comprender: no todo puede ser blanco o negro. Entre esos 2 extremos siempre hay una enorme gama de tonalizades, colores y sabores; eso no excluye a las personas, y eso no me excluye a mí.

Por eso me gusta toparme con gente, compartis debrayes y conocer tonalides.

Quien sabe, igual y algún día pueda utilizar dichos colores para pintarme un autorretrato, sin máscaras y con algunos relojes derritiéndose al fondo.





Sólo tal vez…

30 06 2010

Después de mas de 2 semanas ininterrumpidas de buen humor y euforia desmedida (e infundamentada… realmente no tenía idea de dónde venía tanta felicidad, jajaja), el otro día me dió un bajón.

Quienes me conozcan (ah! cómo me encanta decir eso! :P) saben que intenseo mucho con la gente. Me encariño y me traumo fácilmente de personas que acabo de conocer, de personas que apenas estoy conociendo, o incluso de personas que prácticamente no he conocido aún, pero que hay la posibilidad de hacerlo.

Y sé que está mal.

Pero ¿saben qué? No creo que esté mal el ser así, sino la forma en la que lo demuestro o, en éste caso, me afecta.

No veo nada de malo con el ser aprensivo, sobretodo al ver gente que, por X razón o presió0n social, se reprime en lo que siente o quiere hacer para demostrar ése sentimiento. Yo ya terminé con todos ésos paradigmas que me impedían expresarme. Soy muy encimoso, me gusta abrazar a la gente porque me nace hacerlo, y hasta digo cosas que debería pensar un poco antes para evitar situaciones extrañas. Y si: ésto me ha traido una interminable lista de problemas y/o decepciones, pero prefiero haber pasado por ése tipo de situaciones por no reprimirme, a después reprochar el hecho de no haber hecho algo que me nacía hacer.

Y aunque el bajón me duró como 1 día, ya volví a la… “normalidad” (bueno… ¿es normal que esté así de eufórico sin razon aparente?).

Curiosamente volví a ser feliciosos cuando, a 3 cuadras de mi casa, me agarró fuerte la lluvia. El agua cayendo en mi cara, loa despreocupación que me dió, y “Mr Brightside” sonando en mi iPod liberaron toda congoja que traía arrastrando.

Y si, sigo comiendo sopa de verduras (y funciona :S).





La sopa de verduras

15 06 2010

El sábado pasado fuí (al fin!) al nutriólogo. A causa de ello, he de comer sopa de verduras diario.

Los que me conocen saben que le entro a todo en cuanto a comida se refiere, y la sopa de verduras no se queda afuera. Sin embargo, como a muchos les ha de pasar, una rica sopa de verduras no se puede comparar (la mayoría de las veces) con una extremadamente deligrasosa y suculenta hamburguesa, por poner un ejemplo.

Mientras se acercaba la hora de la comida, y la sensación de hambre comenzaba a pegarme, miles de alimentos sacrilegiosos comenzaron a pasar por mi mente, hasta que recordé qué era lo que comería: mi simple sopa de verduras. Sin muchos ánimos, bajé al comedor a calentar mi comida, regresé con pesar y le dí el primer bocado…

Al instante, toda cara fea y queja ahogada que había dado se disipó.

Realmente disfruté mi sopa de verduras con pollo, y aunque antes de comer hubiera preferido algo más, lo cierto es que en éstos momentos me siento bien. Satisfecho.

Lo mismo aplica con otras cosas.

Hoy en la mañana moría de flojera por tener que ir a la oficina. Hubiera preferido seguir babeando mi almohada y seguir dormido unas horas más. Sin embargo, con sólo llegar a la oficina y comenzar a hacer mi trabajo, me dí cuenta que todas esas quejas que pudieron comenzar a formarse en mi cabeza no tenían sentido. Ni razón. Y ésto es porque a veces nos ponemos a quejarnos de las cosas que hubiéramos preferido hacer, sin ver que lo que tenemos o realizamos en su lugar pueden llegar a llenarnos (aunque sea por ése momento), no importa si son actividades o cosas de la rutina diaria.

Un café con un amigo, un abrazo de reconciliación con alguien con quien estabas molesto, un regalo sin necesidad de ser una situación especial, el decir lo que sientes por alguien por el simple hecho de querer decirlo, sin esperar algo a cambio o una respuesta recíproca… por mas simple, compleja o extraña que sean, no debemos arrepentirnos de las cosas que hacemos, enfrascándonos en el “hubiera”, porque mientras lo hacemos, hay algo que pasa y no vuelve más: el tiempo.

Y así como mi sopa de verduras pudo no haber sido lo que mas deseaba tener como comida, cumplió su propósito: el no matarme de hambre. Está bien tomar lo bueno de la vida, pero recordemos que no es bueno porque así sea su naturaleza, sino porque nosotros le damos ése sentido.





Disclaimer…

8 06 2010

… para toda ésa gente que me reclama sin ponerse a pensar antes qué pedo ¬¬

Ok pues… desde hace un par de semana han vuelto los reclamos de personas (las mismas) de que porqué me desaparezco y de que los abro y blah blah blah.

A ver, papirrines y mamirriquis: no es que me desaparezca, simplemente que debido a ciertos asuntos (trabajo, escuela, incluso pedos personales) a veces no tengo la oportunidad de estarles hablando ni reportándome diario con todos y cada uno de mis amigos y conocidos.

Y, for God’s sake!, ¿porqué chingados me tengo que reportar con quien sea?

Para los que me conocen de tiempo, ya deben saber que ésas “desaparecidas” (que en realidad merecen un término mas adecuado, como “aislamiento social”) son comunes y generalizadas, así que no las malinterpreten como de que mando a la versh a la gente. Y, para comprobarlo, quise dejarlo en claro: dejé de llamarles por teléfono o por otros medios a algunas personas y ¿qué pasó? Pues que nunca hicieron el intento de llamarme o de contactarme. Y realmente yo no me molestaría por eso EXCEPTO POR EL PEQUEÑO DETALLE QUE ÉSAS PERSONAS SON LAS QUE ME RECLAMAN!

Así que, para todos ellos, sólo me queda dejarles un disclaimer: Antes de andar reclamando algo, vean su situación y analicen si en realidad tienen bases para reclamar. ¿Cómo es posible que tengas los webos de decirme algo como “te desapareces” o “me abriste”, cuando CREO YO que la obligación de estar en contacto es de ambas partes, no nada más mía?

En resumen, y una vez expresado mi punto, solo me resta decirles algo: estoy consciente de que no es la manera más óptima de llevar una relación (de amistad), pero desgraciadamente cada uno tiene sus deberes, compromisos y formas de sobrellevar éstas situaciones, y si buscan a alguien que ajuste totalmente su esquema para que se acople al suyo, pues lo siento mucho. Aquí estoy yo, dispuesto a ofrecerles lo que les pueda ofrecer. Nada más.

Y si: se aceptan críticas. Lo que no se aceptan son reclamos infundamentados.

Y si, me pasa ésto a menudo 🙂

Y ya. Vuelvo a ser el gordito carismático de lentes que todos adoran (y al que adoran reclamar).

Bytes.





De: Desconocido, Para: Desconocida

22 02 2010

El tipo realmente no destacaba entre la multitud. Delgado, estatura promedio, blanco y con toda la finta de ratón de biblioteca, con lentes y carita de teto incluídos.

Sólo, en los asientos de la parte trasera del autobus, el tipo jugueteaba con un par de imanes, haciéndolos girar en el asiento de al lado, una y otra vez. De ésos momentos en que te agarra una simpleza tal que tu cerebro agradece como un descanso del ajetreo diario. Ensimismado, hacía chocar a los imanes repetidamente, causando de vez en cuando un sonido seco cada vez que éstos se impactaban a causa de su atracción. Y entre ésos molestos y enormes saltos que da uno sentado en los asientos traseros del autobus cada vez que pasa por los baches y topes que inundan la ciudad, el conductor hizo una parada más.

La chica era bonita, cabello rubio y corto, maquillaje discreto (aunque sin faltarle su sombreado que se notaba mas por lo claro y rosado de su piel), un piercing al lado izquierdo de su ojo izquierdo, con indumentaria negra, una discreta blusa y unos pantalones delgados y holgados que le llegaban a media pierna, y unos zapatos que parecían zapatillas de ballet, pero negros, con cintas que subían hasta donde comenzaba su pantalón. De ésas tipas que son bonitas y se ven tiernas, pero que te das cuenta en cuanto la ves de que es difícil poder sacarle plática de la nada.

Ella sentada a una puerta de distancia de él, pensando no sé que cosa, mirando por la ventana. Él sentado a una puerta de distancia de ella, mirándola fija pero tímidamente, jugueteando con una hoja de papel que minutos después se convertiría en una verdadera obra de papiroflexia: una flor de loto semicerrado, con innumerables pétalos interlazados que formaban una especie de capullo.

Y así seguía mirándola, jugueteando ahora con su flor de loto.

El tipo guardó su flor de loto en un costado de su mochila, abriéndola y sacando una libreta y una pluma. Sujetando ahora la pluma, y con la libreta abierta, observaba a la chica, frunciendo la boca, y luego observaba la hoja en blanco. Así estuvo unos segundos, hasta que al parecer pudo acomodar las palabras en su mente y acto seguido comenzó a escribir en la libreta. Primero pausadamente, intercalando miradas hacia la chica, y luego efusivamente, concentrándose en la hoja de papel, escribió unas cuantas palabras, con letras grandes y algo desgarbadas. Hecho ésto, arrancó la hoja y la dobló hasta tener un rectángulo, de esos que recibíamos en San Valentín cuando estábamos en la escuela, con destinatario y remitente:

“De: Desconocido
Para: Desconocida”

El autobús hizo mas paradas, subiendo mas gente que poco a poco fué llenandoel antes vacío vehículo. Un par de señoras con mandado y chiquillos, unas cuantas chicas platicadoras y algunos tipos con camisas entalladas y lentes oscuros, con toda la finta de posers. Uno de ellos platicaba con su amiga (creo), sentados a un lado de nuestro amigo de lentes, presumiendo su enfieste de fin de semana y volteando a ver esporádicamente a nuestra amiga de los pantalones negros y curiosos. Otro tipo estaba de pie, aun lado de nuestro amigo de la cartita y la flor de loto, lidiando con un café en una mano y sosteniendose de un tubo con la otra mano para no caer, y volteaba a ver también a nuestra amiga de cabello rubio y piel rosada.

Unos minutos mas tarde, nuestro amigo recogió su mochila y se colocó enfrente de la puerta, justo atrás de nuestra amiga, con la carta en mano y con la mirada fija en ella, realmente exudando nervios. Seguramente por su cabeza han de haber pasado varias veces el ciclo de “ya, menso, dale la carta y bájate corriendo” seguido por un “no, mejor me guardo la carta, es una cursilería innecesaria“, para volver al primer punto, y así sucesivamente.

Finalmente tocó el timbre, indicándole al conductor que ya se bajaría del vehículo. Entonces tomó saliva y la pasó con dificultad… y luego lo volvió a hacer, mientras apretaba su cartita y entrecerraba los ojos fijos aún en la chica. Justo cuando las puertas se abrieron, el tipo le tocó el hombro a la chica y sin mediar palabra, esbozando una sonrisa, le entregó la carta y bajó del autobús.

Las mejillas de la chica se sonrojaron un poco mas de lo rosadas que ya estaban, mientras veía fijamente la leyenda de la improvisada carta. La chica, ansiosa y confundida, con la carta unos minutos, entre queriéndola abrir y no,y veía la carta del desconocido, alternando pequeñas miradas a la hoja de papel doblada y a su alrededor, como buscando miradas curiosas o de sorpresa, antes de definitivamente guardar la carta en su mochila y bajar del autobús.

Al parecer solo cierto gordito de lentes estaba al tanto de toda la escena. Y fuí fan.





Ah, que bonito es el dashboard de wordpress…

28 09 2009

Yo!

Idolátrenme, NOW!

… ya lo extrañaba.

No, no ando muerto (o algo así), solo muy pero muy ocupado. Ya les contaré mis desventuras en otra ocasión, así como una sorpresita que traemos, jeje.

Saludos, gente del mal.

Y pues para todos mis fans, no desespereis: no me he olvidado de ustedes. Síganme enviando regalos, alabanzas y una que otra torta de tamal, no sean malitos, va?

Saz pues. Saludos, gente del mal.





Cambios 2.0

22 07 2009

En éstos últimos días he pensado acerca de la dirección que va a tomar mi vida, cosa que debí planear desde hace tiempo, no 6 meses después.

Me doy cuenta de que tengo muchas cosillas que, por ir postergando, se han llegado a complicar. Y no es que ya sean difíciles de enderezar, sino que ahora voy a tener que hacer un mayor esfuerzo y sacrificios para ello. La onda que traigo de unos meses para acá en donde voy aplicando cambios radicales (pero curiosamente de una forma gradual, para no sentir el chingadazo) me ha servido, no lo voy a negar, sin embargo pienso que no le he estado dando la prioridad y la velocidad debida, así que ya estuvo suave de tanta postergación y vamos armando una buena planeación con metas bien definidas para ello.

Y no: la intención de éste post no es que lo entiendan, sino simplemente el desahogarme y dejar una prueba real (aunque sea para mi mismo) de que me propuse algo y que no tengo excusa para esconderla por ahí y fingir que nunca existió.

Éstos próximos meses serán algo extremos para mí y para lo que me he acostumbrado, lleno de pláticas con ciertas personas (las cuales no creo que terminen muy contentas que digamos, pero ni modo), actividades y limitaciones.

Y si, el acostumbrarse a algo es bien cómodo y toda la cosa, pero ni modo, hay veces en que uno debe dejar la “comodidad” de lo acostumbrado y comenzar a tener una visión orientada al cambio y a la mejora contínua. He de encontrar una estación de queso mejor en éste laberinto.

A fin de cuentas, la única constante de éste universo es el cambio.





Cuando sea grande…

4 07 2009

Ya hace días meses tiempo, Juncos me dijo algo que me hizo pensar por el simple hecho de que yo había tenido ése mismo pensamiento desde hace rato y pensaba que era el único que lo tenía, y dio pié a una sarta de reflexiones y retrospectivas acerca de lo que he hecho en mi vida y de lo que se supone debería de haber hecho ya (de acuerdo a mi edad)… y todo comenzando con una simple frase que profirieron los oseznos labios de mi compadre:

“Aún no me cae el veinte de ya estoy grande…”

Hold your horses, mates! No entremos en polémica de que si ya somos adultos o no, ni de que la madurez no tiene nada que ver con la edad (temática con la cual estoy hundido en una cruzada en contra de mi hermana… aunque a ella és a la que no le ha caido el veinte), ni de otra sarta de cosas que son muy diferentes de acuerdo a la ideología de cada persona. No, hablo de algo mas simple: nuestra propia percepción. Y si aún siguen con cara de guat?, reflexionen lo siguiente: cuando eran unos inocentones estudiantillos de primaria y se encontraban a un verjoletón tipo de 20 y tantos años, ¿cómo lo veían? ¿que impresión les daba? ¿como imaginaban que se podría “sentir” tener esos 20 y tantos añotes?… ahora bien: ¿ésa reflexión se ajusta a su situación actual?

Por lo menos en mi caso, no es así… y de hecho aún me sorprende el hecho de que veo amigos/gente-x de esas edades (o menos) y desde un punto de vista sociológico, se orinan en mi “adultez”.

Y es que uno de los chistes recurrentes que aplico con Mister es que cada vez que el inicia sus frases optimistas con un “cuando sea grande…” le digo “creo que a tí y a mí ya se nos pasó la época de planear cosas para cuando seamos grandes“. Eso inició una de nuestras interesantes conversaciones repletas de sarcasmo y misantropía en la cual terminó por darse cuenta de que simplemente la “adultez” llegó y ni siquiera nos avisó.

Me veo como alguien repleto de virtudes y deficiencias (como cualquier otra persona), tratando de utilizar mis capacidades y cambiar mis aspectos negativos (como cualquier otra persona debería), pero aún así tiendo a estarme comparando con las personaes que me rodean y eso solo me hace darme cuenta de que mi desarrollo personal no se ajusta a lo que el status quo dicta: realmente no tengo historias interesantes de aventuras etílicas que contar, viajes organizados a la media noche con amigos, relatos de relaciones amorosas que sorprendan por su complejidad y comedia dignos de un chick flick, anécdotas llenas de peligros y sus consecuentes deus ex machina que arreglan la situación… nada de eso. Simplemente una vida demasiado sedentaria y nerd.

Pero aún como suena, no me considero alguien boring as hell. Suelo ser muy paciente (o por lo menos aparento serlo), sé escuchar a la gente, soy muy curioso (no chismoso, simplemente tengo una insaciable hambre se saber), soy creativo, soy muy ideático (sobretodo si ando en mis ocasionales rushes de adrenalina, que me convierten en un inoportable pero curioso infante de 15 años)… ya pues, soy la ONDA, dudes.

Pero ya, en serio. Tal vez no sea como me idealizaba hace años (todo mamey, rico, parrandero y con mis miles de historias interesantes que contar), pero no me considero un  fracaso total. He tenido mis triunfos y mis derrotas, mis recuerdos agradables y mis recuerdos hirientes, mis  recompensas y mis cicatrices…

A lo que me lleva toda éste razonamiento es a lo siguiente: aún sigo creciendo, tal vez no físicamente, pero si a un nivel personal, y ésto mismo le pasa a todo el mundo. Lo que hay que entender (y esto va para ciertas personitas que me han criticado por no ser “maduro”) es que la madurez emocional no necesariamente va de la mano con la madurez física. Y no me refiero precisamente al fenómeno del manboy, en el que los hombres solemos comportarnos “como niños”, entreteniéndonos en “pasatiempos para niños” en vez de atender otras cosas “más importantes”… ja!

Para ésas personas tan cerradas que piensan que en madurar implica amargarse, no reírse de nada estúpido y dejar de lado cualquier gesto espontáneo de diversión para reemplazarlo por actividades sobrias y formales, les tengo un consejo: VIVAN. Pónganse a pensar, ¿acaso toda cosa que nos ha llegado a causar gracia no proviene, directa o indirectamente, de algo estúpido? Digo, si no estamos dispuestos a ver la grandeza de una estupidez, no vamos a ver la grandeza en cualquier otra cosa. Un ataque de espontaneidad traerá un desequilibrio en el balance de cualquier situación, cosa aterradora para ésas personitas que quieren tener todo de manera estática y aburrida. Para aquellas personitas que no son capaces de ver mas allá de la estupidez para poder ver la genialidad.

No se puede vivir en un mundo en blanco y negro, en un mundo quieto y constante, no se puede simplemente porque el mundo no es así. Y cuando la gente trata de ver o comportarse como si viviera en un mundo tan sobrio, generalmente es por miedo. ¿Cuantos de nosotros no soñamos de niños en ser astronautas, músicos, pintores, bomberos, y un sinfín de sueños que simplemente abandonamos porque tuvimos ver la parte “real” de peste mundo? No quiero generalizar, porque cada individuo tiene su historia y sus razones del porqué abandona o cambia sus objetivos… pero, ¿que pasa con los que en realidad alguna vez pensaron que éso era “estúpido e inmaduro” y abandonamos esas metas?.

No digo que no yo no lo haya hecho: terminé tomando una carrera que, si bien me gusta mucho, no era mi intención inicial el tomarla. Sin embargo algo que he aprendido a hacer es a no deshechar por completo esos sueños. La gente que me conoce ha de haber puesto cara de incredulidad, pero ahí les va mi explicación: si bien tengo miles de proyectos o metas que no he cumplido y sigo prometiendo “hacer algún día”, no tan facilmente voy a decir “¿sabes qué? Aceptémoslo: no lo voy a hacer”. Y aunque muy en el fondo se que tal vez muchas de esas cosas no las vaya a hacer, no estoy dispuesto a ser yo el que diga ésas palabras delimitantes a mis aspiraciones. No me importa si la gente me dice que jamás lo voy a hacer, o que debería abandonar esas metas que nunca lograré, pero no voy a ser yo quien las diga. No, señor.

Y es por eso que, en mi actual estado de cambios y catarsis contínua, me atrevo a decir cosas que inicien con la frase “Cuando sea grande…”, ya que tanto la madurez, como la “grandeza” son subjetivas… y dentro de mi subjetividad, aún me falta mucho para ser GRANDE.





Solo quería decirles que…

28 06 2009

… me duelen los pies machiiin.

Ah si, y que el concierto en la Minerva estuvo cotorrón. Como no soy tan mediático (o sea, que soy naco y no veo la tele y mucho menos tengo cable), no conozco las canciones de hoy y los “artistas” de hoy, así que muchas rolas (y gente) no las conocía… PERO ALEKS SYNTEK, CON “INTOCABLE“, HIZO QUE MICCIONARA BIEN DURACELL!!!

Y también Chente Fernández… No mamen, dudes, ya soy bien fansss de Don Chente, la neish.

Y ya… suficientes debrayes a la Morto por hoy.

Buenas noches.





Cambios

25 06 2009

Tengo exactamente 1 mes 11 días que no pongo nada por aquí, pero ésta vez no hay excusas… por lo menos no esas excusas repetitivas y obvias que suelo dar.

Para aquellos que no tienen han tenido contacto directo conmigo, ahi les va un resumen de lo acontecido en la última temporada so far de mi vida:

Después de un cumpleaños caótico en donde arruiné la fiesta (de la cual me apoderé un 50% nada mas), mi vida seguía siendo algo monótona: semana de “trabajo” y fines de semana inerte.

Terminamos el reporte de la Residencia (la razón principal por la cual media generación se lanzó a Guadalajara) y llegó el momento de decidir que hacer después. Terminé quedándome solo 2 semanas antes de cambiarme al depa de Kike y Juncos, ya que no podía costear yo solo el depa en el que vivía.

Y así técnicamente empieza mi verdadera vida laboral.

Durante éste season finale me han ocurrido muchas cosas y pensamientos raros.

Aunque puedo decir que mi vida social sigue siendo nula aquí, he conocido a un par de personas que, aunque llevo poco de conocerlas, en realidad disfruto el debrayar con ellas. Pero también me han puesto a hacer, indirectamente, una auto evaluación acerca de lo que quiero.

Hace ya mucho tiempo preparé un post (que para variar, no ha visto la luz debido a mis postergaciones) acerca precisamente de las desviaciones existentes entre lo que planeamos y lo que somos, sobretodo al no darnos cuenta de que YA estamos en ése “futuro”. Suena raro, pero ya que lo termine y lo publique, me entenderán un poco mas…

Bueno, el punto es que aunque no es la primera vez que realizo introspecciones tratando de ver que puedo mejorar de mi persona (iniciados por mis debrayes y que casi nunca terminan por darme resultados significativos), ésta es la primera vez que lo hago en mi “nueva vida”. Y llamo “nueva vida” a ésta etapa en donde técnicamente ya estoy por mi cuenta (el “técnicamente” es porque realmente no estoy seguro de que me pueda mantener económicamente por completo, como pensaba, jajaja).

Hace unos días me explotó una deseperación mezclada con frustración, pero lo curioso es que no tenía ni idea de la causa: simplemente me levantpe de la cama, me entró una deseperación que me hizo rondar rapidamente por el depa vacío hasta que no aguanté y terminé todo emo en el piso de la cocina. Aún no me explico que fué lo que pasó, pero me puso a pensar en que tal vez ésa aparente facilidad para adaptarme a cambios grandes no era del todo real. Tal vez, muy dentro de mi mentecilla, no logro acostumbrarme a ésta nueva etapa.

Y lo comento porque muchas veces me han criticado ésa aparente apatía en situaciones de cambio (ejemplos claros han sido cuando he salido de escuelas, que todos chillando y yo como si nada). Claro que me afectan, pero mi persona es algo rara: siempre tarda en reaccionar (o en reaccionar como debe), como cuando me asaltaron y casi me ponía a discutir con el asaltante, y me cayó el veinte de lo que acaba de pasar (y de lo que pudo pasar) hasta unas cuadras mas adelante.

Me he puesto a pensar del futuro de mi vida laboral, de mi vida social, de mi nula vida amorosa, de mis sueños, proyectos, metas, ambiciones, de mi apariencia, de mi cuerpo (jajaja, suena bien hipócrita, pero si me he puesto a pensar en ello).

Toda ésta sarta de pensamientos van enfocados a un solo objetivo, el cual suele estar ausente en la gente y que la verdad deberíamos de tener siempre en cuenta: ¿QUÉ ES LO QUE QUIERO EN REALIDAD?

Todo éso viene siendo el preludio de cambios que me he propuesto y que, espero, realice en los próximos meses.