One more time with feeling!

26 08 2008

Me gusta la música. O mejor dicho, me encanta la música.

Me considero de gustos musicales muy variados (aunque no tolero la música de banda, corridos y demás hediondera), sin embargo no puedo decir que tenga un gran conocimiento de historia y de corrientes musicales ya que, citando al buen Mister, “me gusta MI música”. Pero mi inicio por el gusto por la música no inició solamente por escucharla.

Cuando era un pequeño, gracioso y regordete infante de primaria, comencé mi formación musical al tomar clases de piano. No recuerdo de quien fué la idea (si de mi madre o de alguno de mis arranques de locura), pero el punto es que comencé con mis clases cuando tenía por ahí de 11 años. Como cualquier institución conservadora, mi introducción musical se dió por el lado de la música clásica.

En ése entonces yo no tenía ningún prejuicio hacia la música de éste tipo, y tal vez fué por ello que la acepté y adopté de forma inmediata. Pero no solo eso: por mas raro que parezca, hasta ése entonces yo no tenía un gusto musical o una tendencia musical bien definida, por lo que al meterme al mundo de la música clásica lo que ocurrió fué que adopté ésa misma corriente como mi identidad musical, es decir, que la única música que me gustaba era la música clásica. Y, como se han de imaginar, mucha gente comenzó a catalogarme como alguien raro, ya que hasta en los discman traía rolas de Bach, Vivaldi y Mozart (mis favoritos).

Ahora bien, la otra razón por la que mi mentecita se acopló facilmente al mundo de la musica fué debido a un factor constante y persistente que atacó la niñez de varios verjoletones actuales (aún lo hace, pero en mis tiempo tuvo mucho mas auge) llamado DISNEY. Aunque no es muy común ya ver tantas animaciones musicales de Disney, muchos recordarán que hace años ésta empresa era preciamente lo único que hacían: musicales animados.

¿Y a dónde voy con ésta perorata?

Hace un par de días ví la versión cinematográfica de “Hairspray” y… la amé. Viniendo de un tipo que puede decir que ha visto el 99% de las películas de Disney desde sus inicios, y que ha disfrutado un 99% de ellas, viniendo de un tipo que le gustó la mezcolanza de canciones que hicieron en “Moulin Rouge”, viniendo de un  tipo que ama el soundtrack de High School Musical y que verá la tercera película debido a la necesidad de escuchar las nuevas composiciones so pena de soportar otro guión soso y teenager, viniendo de MI, no es raro. Y es que el hecho de ver como la gente se pone a cantar y bailar de repente y sin razón aparente me parece utópico. Como ése capítulo, homónimo a éste post, de “Buffy the Vampire Slayer” en donde Xander hizo un trato con el diablo para que todos actuaran como en un musical… …. si: yo era bien fan de ésa serie y cuando ví dicho capítulo miccioné en mis pantalones. Amaría que pasara eso.

Espero que cuando sea rico y viajero de clase mundial, pueda asistir a musicales para saciar ésa necesidad de ver como la gente expresa, de forma un poco mas literal, lo que piensan y lo que sienten.

Yo lo hago, y no me importan los tímpanos de mi vecina.


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4 responses

27 08 2008
juanjosezg

El reggaeton es la onda!

perrreo perreo (8)

27 08 2008
Haba

Wow… y yo que siempre me preguntaba que clase de personas veian esos musicales…

27 08 2008
Haba

High school musical… omfg ! mozart debe de estar revolcandose en su tumba !

27 08 2008
Akira

Revolcándose… con Vanessa Hudgens… oh si~

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