Recuerdos Bizarros

18 04 2009

Estaba viendo éste episodio de Japoneando en donde te enseñan a decir algunas partes del cuerpo, cuando me llegó un flashback de cuando estudiaba Japonés (no se la gran cosa, ya que me quedé en el nivel 3 de… ammm… 13… jajaja, apenas iniciaba a ver kanjis!).

La historia va mas o menos así:

Un día en la clase llena de otakus y gente rara que estudiaba japonés, el sensei Himura Tsumura decidió enseñarles a decir algunas partes del cuerpo.

Tsumura Sensei:
“A vel, mequetlefes! Hoy velemos como se dicen algunas paltes del cuelpo. La dinámica selá así: yo digo la palabla en japonés con algunas pistas y ustedes adivinan me dicen cual palte del cuelpo en español es.”

Incomprendidos sociales:
“Ok, sensei.”

Tsumura Sensei:
“Bien… ésta palte del cuelpo la usan pala ablazal a la gente. Se llama [ude]“

Nardette:
“Ammm… brazo!”

Tsumura Sensei:
“Bien, pequeña amante del yaoi, la lespuesta es [blazo]. La siguiente palte del cuelpo silve pala tocal las bubis de tus amigas tomal cosas, como pol ejemplo, una taza. Se llama [te]“

Akira:
“Es té lo que tiene la taza?”

Tsumura Sensei:
“No! Deceleblado intento de mangaka! La palabla es [te].”

Akira:
“Ah! Es Mano!”

Tsumura Sensei:
“Así es, goldito sablosón. Pongan atención a la siguiente: ésta palte del cuelpo la cuidan mucho las mujeres pelo se les lompe muy facilmente. Es [tsume].”

Akira
(será… nooo, no creo que sea éso… mejor no lo digo, o me tacaharán aún más de degenerado sexual… debe de ser otra co…)

Señor cuarentón:
“Hímen!”

Sensei Himura Tsumura se puso taaaan rojo mientras enmudeció por un buen rato. Los demás solo nos reímos.

Un saludo a todos mis ex-compañeros raros que iban a japo conmigo (son raros, no lo nieguen!). Y Himura Tsumura sensei no era así, en realidad era bien penoso y recatado, por éso enrojeció hasta el límite.

BTW, tsume es uña.





Por las Bolas del Dragón!

14 04 2009

El jueves pasado (la flojera se apoderó de mi y hasta ahorita me dieron ganas de postearlo) fuí al cine con mis hermanas a ver Dragon Ball: Evolution, la adaptación cintematográfica gringa de la serie del gran maestro Toriyama.

Desde hace tiempo ya lo había advertido y decía mi opinión cada vez que alguien me preguntaba sobre lo que pensaba acerca de ésta adaptación:

DragonBall es una de esas series que no deben de ser pasadas al LiveAction porque pierde su “encanto”.
Así de simple.

Y aunque ya me había resignado a que sería tooooodo un churro, el morbo me hizo ir a verla (y el hecho de que yo no pagaría el cine, jajaja).


Nooo! Mike! No vayas a ver eso!

Cargado de palomitas, nachos y refrescos, entramos a la sala… en la cual había no mas de 15 o 20 personas. Después de mil anuncios del Partido Verde Ecologista, Coca Cola y MMMCinemas (¡¿de quien fué la pendeja idea de meter publicidad en el cine?!) comenzó la película.

Lo primero que pude notar fué que el actor que hace de Goku (Justin Chatwin) definitivamente no es… ammm… Goku. Claro que mis hermanas estaban extasiadas con el tipo, pero a mi se me hizo que no tiene nada de chiste. ¿Donde están los 50 kilos de músculo por brazo y pectoral que caracterizaba al 90% de los monos de DragonBall? Bueno, aunque bajo ése razonamiento, creo que ni Stallone o Vin Diesel se hubieran quedado con el papel.

Bulma sale bien ruda. WTF! Bulma no era ruda! Bulma era escandalosa, indefensa y zope! Aquí es una versión rara de Lara Croft mezclada con… Lara Croft. Así nomás. Milk (Chichi, pa’ los compas) me recordó demasiado a Gabriella (Vanessa Hudgens) de High School Musical, y pensé que en cualquier momento comenzaría a cantar. Muy bonita la chava, pero su caracter era todo lo contrario a la Milk de la serie. Yamcha era… muy feo… y no hay mas que decir porque ni relevante se me hizo. Roshi no tenía nada que ver con el de la serie original, pero me gustó su interpretación (muy graciosa). Y Piccolo… era color pistache.

La actuación fué mala… bueno, siempre he dicho que los asiáticos no saben actuar, así que no me sorprendió el hecho de que estuvieran al nivel de una telenovela de TV Azteca o Televisa. Como sea, hubo algunos momentos en que me sacó una que otra risa, y es que durante toda la película tratan de meterle algo de comedia que, junto con el doblaje, si llegaba a ser algo gracioso.

El doblaje es otro punto. La verdad si me emocioné al ver al ñengo diciendo con ésa voz tan familiar de mi infancia “Hola! Soy Gokú!”. OMFG! Me miccioné con sólo escuchar a Mario Castañeda. Y yo creo que el doblaje no estuvo nada mal. Tal vez sea porque se aprovecharon de mis recuerdos infantiles, pero me pareció muy bueno. En el caso de Piccolo… ammm… pues casi ni habló!

De hecho ando escuchando una entrevista con Mario Castañeda (voz de Goku) y Carlos Segundo (voz de Piccolo) en donde, entre otras cosas, que al inicio no iban a poner a Mario Castañeda como la voz de Goku en la película. GRACIAS, en serio, por cambiar ésa desición y sí incluírlo. Si de por si los fanboys echan pestes sin haber visto la película aún, se hubiera armado la revolución si no incluían la voz de Mario Castañeda.

Otro punto (en éste caso, inherente), son las peleas. Y es que para una serie shonen de madrazos puros como lo és ésta, las peleas deben de lucir  incluso mas que la trama (aunque con ésa trama no creo que le fuera difícil). Las peleas estuvieron buenas, muy a la Dragon Ball (o sea, churrescas pero divetrtidas), aunque la verdad esperaba mas peléas. Digo… es Dragon Ball!

Para resumir, la película no es malísima, ni siquiera mala. Yo le daría un 3/5. Tal vez un poquito abajo de lo “aceptable”, pero he de recalcar ésto: ésta opinión sólo aplica para aquellos vetarros (como yo) que pueden considerar a la serie de Dragon Ball como parte de su infancia, y que se nos puede hacer incluso un sacrilegio el “distorsionar” tanto el universo que conocíamos de dicha serie al adaptarla y, sobre todo, americanizarla.

La razón por la que no digo que es “mala” porque para los niños les parecerá una película muy divertida y hasta buena. Me refiero a los niños que, aunque conozcan Dragon Ball y tal vez vieron la serie, no tienen ésa percepción que tenemos nosotros de “analizar demasiado” las cosas, lo cual hace nuestros gustos algo exigentes, pero que por otro lado, ésa “exigencia” limita en varios aspectos nuestra capacidad de disfrutar las cosas. Yo por éso me mentalice diciéndome desde hace tiempo “La película no va a ser la gran cosa, PERO la voy a disfrutar de todos modos”. Creo que el tratar de ver éste tipo de adaptaciones con una visión un poco mas simple (como la de un niño) puede permitiornos apreciar las cosas de otra manera y disfrutarlas, ya que hacemos a un lado ciertos “prejuicios”.

En pocos palabras, la película es como las de Hallmark: no son malas, pero tampoco son la gran cosa. Eso si: te entretiene.


Chimgee y Oyungaa te invitan a ver la peli.

BTW, dicen en una parte de la entrevista que se tienen proyectadas 3 películas de Dragon Ball. TÓMENLA! JAJAJAJAJA!





Pre-post

3 04 2009

Hace un par de días se me ocurrió checar mi Dashboard de WordPress y ví que tenía algunos dafts de posts que no publiqué (vaya, cuantos anglicismos en una sola oración!).

Entre ellos, uno muy “interesante” donde me pongo a debrayar acerca del crecer y d la perspectiva que tenemos la mayoría (bueno, me refiero a gente de mi edad o menor, porque yo ya ando rebasando ésa línea) del concepto de “ser grande!” o “ser mayor”.

Pero como todavía me falta un ratito para poder darme el tiempo de terminarlo, mientras les dejo un episodio (se dirá episodio?) del podcast de Trujo, en Dixo, que precisamente podría servir de preámbulo para mi post.

Se lo dedico a mi prima-mounstro Cinthia. Se de cuando lo escuche se va a enchilar porque en ése podcast Trujo “critica” varias cosas que hacen (hacemos?) los jóvenes, y de nuestros “problemas existenciales”, pero si te pones a ver el trasfondo de todo ésto, empiezas a tener unas reflexiones muy buenas acerca del porqué de varias cosas que los papás hacen… chale, ya me estoy volviendo viejo, jajaja.